CAMBIOS SOCIALES
EN EL SIGLO XIX
1.- LAS CIUDADES
EUROPEAS.
Las grandes capitales de Europa
crecieron a lo largo del XIX. Este crecimiento se debió a la emigración de la
población campesina, que tuvo que abandonar el campo y emigrar a la ciudad a
encontrar trabajo en la industria y los servicios.
La emigración proporciona una mezcla
social y cultural debido a las oleadas de migraciones, lo que hizo surgir una
nueva civilización en las ciudades.
El crecimiento de las ciudades siguió
una disposición determinada:
- El centro
y los alrededores de la iglesia mayor o catedral era el lugar del
palacio, la admón. y los barrios de la aristocracia.
- La
burguesía de negocios o profesionales se alineaban en amplias avenidas
con sólidos y esplendidos edificios.
- Los barrios
pobres cercanos a las fábricas se situaban en los alrededores, alejados
del centro urbano en los suburbios.
Esta situación abría una clara brecha
social entre los sectores sociales en función del barrio que ocupaban,
separados por la localización del barrio, tipo de vivienda, nivel de vida,
forma de vestir y hábitos culturales, dando lugar a dos identidades sociales:
una cultura obrera y popular y una cultura burguesa. La ciudad fue un escenario
del enfrentamiento social, político y cultural.
Unos de los cambios más evidentes en la
ciudad fue la implantación de servicios: empedrado de las calles, construcción
de aceras, excavación de la red de cloacas, creación de servicios de
distribución de agua, construcción de parques y jardines, baños y lavaderos públicos, mercados, etc.
Además el desarrollo de los transportes
cambió el aspecto de la ciudad: los tranvías eléctricos y a través de túneles
como el metro se fue desarrollando a finales del XIX.
Esta “nueva ciudad” fue criticada
socialmente por insana, deshumanizada, insegura, y estéticamente, fea y
desorganizada, etc.
2.- VIDA Y
CULTURA BURGUESA
La alta burguesía la componían
industriales y banqueros, grandes comerciantes y empresarios, altos
funcionarios, profesionales cualificados, militares de alta graduación, etc.
Controlaban el poder municipal y la
planificación urbana (trazado calles amplias y rectas, expansión fuera de las
murallas, diseño de nuevos barrios, etc.) edificaron nuevos y esplendidos
edificios, reservándose el principal para su vivienda.
Las clases medias urbanas estaban
formadas por propietarios de talleres y tiendas, personal intermedio de la
admón., el ejército o profesiones liberales que procuraban imitar las formas de
vida y los valores burgueses.
La casa era el dominio privado, el
fundamento de la familia y el pilar del orden social. Suponían un símbolo del
nivel social y los logros alcanzados. La casa representaba la riqueza de sus
dueños.
En el interior, un gran salón para
recibir visitas, allí la familia se ofrecía como “un espectáculo” : exponían la
vajilla, la plata, unos muebles lujosos, adornados, mantelerías, paredes
forradas con telas, cortinas lujosas, dobles en los amplios ventanales, con
jarrones, cuadros, alfombras….También había un comedor de uso diario, un despacho,
las habitaciones de los hijos y la alcoba matrimonial. Además había
habitaciones para el servicio junto a la cocina.
El vestido era una forma de expresar convenciones y
formalismos. Se concebía para ocultar el cuerpo y para marcar las diferencias sociales.
La higiene merecía menos atención que el aspecto exterior. Se hacía una gran
ostentación, dejando pocas partes del cuerpo al descubierto .
El vestido femenino era muy complicado
con muchas prendas que escondían la forma de la mujer
Se puso
de moda hacer excursiones al campo,
La burguesía adinerada solía tener una casa en el campo. Se desarrolla la afición al mar y la montaña, se
ponen de moda las playas y los balnearios.
La palabra turista se generaliza. El
deporte y su práctica también era otra de las aficiones de la burguesía:
futbol, el rugby, el tenis, el golf, el ciclismo, etc.
3.- CONDICIONES
DE VIDA DE LAS CLASES TRABAJADORAS.
A este grupo social les une una
condición común: disponer de una sola fuente de ingresos, el salario que reciben
a cambio de su trabajo.
Otra característica común era la inseguridad
laboral, no sabían cuánto iba a durar su trabajo o cuánto iban a cobrar, además
si enfermaban, tenían un accidente o envejecían acaban en la mendicidad.
En las ciudades industriales las
viviendas se encontraban cerca de las fabricas, así surgen los barrios obreros.
Crecían de forma desordenada sin servicios mínimos: calles, alumbrado,
conducción de aguas, vertidos, basuras, etc.
Los edificios eran de dos o tres plantas
situadas en los suburbios. Calles, patios y corredores estaban muy deteriorados
por el amontonamiento de basuras y desperdicios. Como no había desagües, las
aguas sucias se estancaban, los malos olores debidos a la poca ventilación
hacía de estas zonas focos de infecciones. Las casas tenían una o dos
habitaciones y en común, la cocina y las letrinas.
El horario laboral variaba según la
actividad, en principio podía ser de 12
o más horas, con una hora y media para la comida y apenas si tenían días de
descanso. Mujeres y niños trabajaban cobrando un sueldo muy bajo, casi la mitad
que el de los hombres. Los niños no iban a la escuela y una gran mayoría de la
población era analfabeta.
El sueldo era bajo y apenas llegaba para
comida y vivienda. En la comida se gastaba más de la mitad, quedando muy poco
para alquiler, ropa u otras necesidades. La mortalidad entre los trabajadores
era muy alta, la pobreza era la tónica general de esta clase social.
Las condiciones de vida de los
trabajadores eran pésimas, La harina era uno de los alimentos principales, así
como la patata. El consumo de carne, frutas, verduras o pescado era escaso.
El gasto en ropa era muy escaso. Se
compraba un vestido para varios años. Los trabajadores vestían blusa y gorra y
las mujeres un vestido largo sin adornos.
El lugar de ocio de los hombres era la
taberna, el único lugar que permitía relacionarse fuera del trabajo. Se lavaban
más que los burgueses, ya que por su trabajo se ensuciaban más.
4.- EL
MOVIMIENTO OBRERO.
Orígenes.
La mano de obra era abundante, las
condiciones de contratación y salarios eran
muy desfavorables para los obreros, el despido era libre, y los
trabajadores no tenían derechos. Los motivos de conflictividad social eran
constantes.
Las crisis económicas eran periódicas lo
que hacía crecer el paro. En principio
los trabajadores no son conscientes de su situación, pero poco a poco se fueron
organizando para defender sus intereses: pedían mejoras de las condiciones
laborales, la reducción de la jornada y el aumento del salario. Además,
solicitaban el derecho al voto, a reunirse, a asociarse y a expresarse
libremente.
Las primeras
asociaciones de trabajadores.
El motor del asociacionismo obrero fue
la defensa colectiva de las condiciones salariales y laborales. Estaban prohibidas,
por ello el derecho de asociación y reunión fue una de sus primeras
reivindicaciones. La huelga fue uno de los principales instrumentos de presión.
Las primeras fueron las Sociedades de
Socorros Mutuos para auxiliar a sus asociados en caso de accidente, enfermedad
o muerte.
Primeras
acciones obreras: el ludismo, Gran Bretaña.
El uso de las máquinas textiles supuso
un empeoramiento de las condiciones de trabajo, por ello los artesanos y trabajadores expresaron sus
protestas destruyéndolas.
Solían enviar comunicados amenazadores a
empresarios y comerciantes antes de dirigir su violencia con las maquinas.
Firmaban con el nombre de Nedd Ludd de donde viene el ludismo, un legendario
tejedor que había sido el primero en romper su telar.
La lucha política:
el cartismo.
El ebanista londinense William Lovett se
propuso conseguir derechos políticos para los trabajadores, por ello elaboró la
Carta del pueblo, en la que se reclamaban el sufragio universal masculino, el
voto secreto y la igualdad de distritos electorales.
El gobierno británico rechazo en tres
ocasiones las peticiones de la Carta y reprimió las huelgas y los intentos de
insurrección. El movimiento se debilitó, pero su existencia obligó al Estado a
emprender la regulación de las relaciones
laborales: se estableció una ley de asociación más favorable y se
limitaba la jornada laboral de mujeres y
niños a 10 horas.
5.- TEORÍAS Y
DOCTRINAS SOCIALES: EL SOCIALISMO.
El
socialismo premarxista.
Estas teorías florecieron en el siglo
XIX con la intención de remediar los costes sociales de la industrialización.
Son los llamados “socialistas utópicos”.
El término socialista se empezó a usar
en Francia en la revolución de 1830. Su
significado era impreciso, estaba influido por la ilustración y la mentalidad
romántica de la época: en sus planteamientos se encuentran consideraciones
morales sobre los efectos negativos del capitalismo, desarrollando proyectos
imaginativos de sociedades ideales donde no existiera la explotación ni la
injusticia social.
Entre los
socialistas utópicos están:
►
Robert
Owen, británico creía que el valor de las mercancías dependía de la cantidad de
trabajo empleado en producirlas. Introdujo en su fábrica cambios como la
educación de los niños, aumento del salario, reducción de jornada y un sistema
de incentivos. Su empresa tuvo éxito pero no convenció a los empresarios.
►
Saint-Simón,
era partidario del progreso técnico de la producción y de que las élites
científicas dirigieran una organización social que proporcionara bienestar al
mayor número de personas
►
Pierre-Joseph
Proudhon, denunció que la propiedad privada era el origen de la desigualdad.
Sus ataques contra las instituciones y sus posiciones antiautoritarias hacen
que se les considere uno de los precursores del anarquismo.
El marxismo.
Sus ideas sociales y políticas se
conocen como socialismo científico. Engels era un buen conocedor de la
industria moderna y Marx tenía una amplia formación académica y filosófica. La
colaboración de ambos supuso la elaboración de una teoría socialista que se
llamaría Marxismo y que tuvo gran influencia tanto en filosofía como en
política.
Su primer texto fue el “Manifiesto del
Partido Comunista” en él se denuncia la sociedad burguesa y entiende que en el
futuro el proletariado tiene que emanciparse creándose una sociedad sin
clases.
Es un texto propagandístico, un
llamamiento a la organización y la acción política de los trabajadores para
defender sus intereses y conquistar el poder. El marxismo se difundió con otra
idea: los trabajadores deben organizarse en partidos políticos independientes
de los partidos obreros.
6.- LA AIT Y LA
APARICIÓN DEL ANARQUISMO.
La Asociación
Internacional de Trabajadores. AIT
En septiembre de 1864 un grupo de
delegados de organizaciones obreras acordaron fundar la Asociación
Internacional de Trabajadores, conocida también como la I Internacional. Se
eligió un comité provisional de 50 delegados de distintas tendencias en las que
pronto destacó Marx. El redactó el
manifiesto inaugural y los estatutos organizativos, donde incorporó dos ideas
propias:
- La
emancipación debe ser obra de los propios trabajadores.
- La clase
obrera debe participar en la lucha política y alcanzar el poder para
cambiar la sociedad.
La AIT sirvió para afianzar la
conciencia diferenciada de la clase obrera,
extendiéndose rápidamente.
Los primeros congresos fueron escenario
de intensas confrontaciones, los más virulentos se produjeron entre los
seguidores de este y los de Bakunin, que concluyeron con el debilitamiento y la
escisión de la organización.
Los orígenes del
anarquismo.
Mijail Bakunin fue el principal
representante. Los anarquistas rechazaban la organización centralizada,
enemigos de la acción política, atacando no solo al estado capitalista sino
contra cualquier forma de Estado.
Pensaban que no eran los trabajadores
industriales los protagonistas fundamentales de la revolución, sino sectores
más oprimidos como los campesinos, estudiantes, jóvenes….El anarquismo reniega
de los partidos políticos y prefieren actuar con los sindicatos. Algunos eligen
la vía del atentado terrorista.
La Comuna de
París y la disolución de la I Internacional.
Fue a pesar de su brevedad la primera
experiencia de un gobierno obrero. Se inicia tras la derrota francesa y la
caída del II Imperio francés una revolución de carácter democrático y
socialista.
Se organizan elecciones y se forma una
asamblea comunal, controlada por un poder popular. A los pocos meses, tras
duras batallas con la población de parís, las tropas de la III República francesa la reprime ferozmente.
Marx opinaba que el fracaso se debía a
la falta de programa político coherente y de una organización adecuada.
Mientras que Bakunin destaca la virtud del carácter espontaneo del movimiento
popular. Las dos posiciones chocaron frontalmente, por lo que Bakunin fue
expulsado.
Los gobiernos alarmados por los
acontecimientos de la Comuna persiguieron a la AIT a la declararon fueran de la
ley. La I internacional se disolvió.
7.- LOS PARTIDOS
SOCIALISTAS Y LA II INTERNACIONAL.
Ante el fracaso del proyecto de la I
AIT, el movimiento obrero se organizo en partidos socialistas nacionales. Estos
se agruparon en una nueva Internacional:
- Fuerte
por representar la unidad del socialismo internacional.
- Débil por
albergar posiciones diferentes posiciones doctrinales y políticas muy
diversas.
La
reconstrucción de la Internacional.
La II Internacional se funda en 1889 en
el Paris de la Exposición Universal y en el primer centenario de la Revolución
Francesa.
Era una federación flexible partidos
socialistas que aceptaban el sistema democrático.
Bajo la imagen de unidad, existen
grandes diferencias doctrinales y políticas:
- Una
minoritaria que condujo a la revolución rusa.
- Otra la
política reformista y social demócrata que se defiende aún en la
actualidad.